sábado, 25 de febrero de 2012

todo el mundo le escribe al amor todo el tiempo.  yo no le voy a dedicar ni una palabra  porque no se lo merece

(es una idea vieja ,  creo que va a tomar otra forma )

domingo

en el club, las mesas de tablón  forman filas interminables. los vecinos esperan ansiosos la llegada del almuerzo, entre sifones, paneras y servilletas cuidadosamente dobladas.
en medio de una larga banqueta, con su vestido blanco acampanado, permanece. recortada  por  la línea de puntos  y puesta en el mismo lugar, todos los años.

miércoles, 22 de febrero de 2012

porque es un buen compañero,  porque es un buen compañero,  porque es un buen compañe e roooo…. y nadie lo puede negar, y nadie lo puede negar y nadie lo puede negar chin pum!

le damos las muchas gracias, le damos la muchas gracias, le damos la muuuchas gra a ciass…. de todo corazon, de todo corazon, de todo corazon chin pum! 

le demos la despedida, le damos la despedida, le damos la despedii i daaaaaaaa…. de toodo corazon, de todo corazon, de todo corazon Chin pum! 
(cambiando despedida x bienvenida tb funciona)



voy a ser mala

quiero jugar a ser la mala de la novela, porque aunque casi nunca terminan bien, en general durante la novela  no la pasan tal mal y ademas la gente también se encariña un poco con las malas. a mi me caen bien.

lunes, 20 de febrero de 2012


Sentada en la silla apartada intencionalmente para la computadora, sobre el almohadón designado intencionalmente para esa silla. Perdiéndose en las vidas de desconocidos o casi, que tienen lugar en su mente mientras habitan la pantalla, y en cuanto abre otras ventanas desaparecen. Se repite sin saberlo. La misma amnesia que aparece cuando termina de leer un horóscopo que perecía acertado y revelador. En su departamento alquilado para ser ocupado por ella y sus cosas, afectadas solo por la dimensión espacial. Algo así como vivir en el presente, de un modo extraño.
De reojo, algo cae. Atraviesa la ventana de la habitación del piso 2 del edificio, en un segundo.
Se asoma. La sonrisa en la cara del cuerpo, contra las baldozas. Un alivio